Caputo queda atrapado por sus propias palabras en medio de escándalo
Luis «Toto» Caputo se encuentra bajo presión tras la declaración de Nadia Beller, quien asegura que su expareja, Fernando Cerimedo, le entregó información sobre presuntos actos de corrupción vinculados a la ministra Karina Milei y a los hijos de Eduardo «Lule» Menem. La acusación llega cuando el ministro de Economía defendía en mayo el superávit fiscal como una decisión política y no una imposición del mercado.
«En economía no hay casualidad, es todo causalidad», dijo Caputo en mayo, prometiendo que el programa económico recuperaría la confianza popular. Tres meses después, los indicadores locales no respaldan ese optimismo y el riesgo de que la denuncia de Beller se convierta en un incidente internacional crece.
El expropagandista de Javier Milei, detenido por presunto intento de asesinato contra Beller, quien recibió cuatro disparos de dos sicarios, podría confirmar la información que dañaría la credibilidad de las premisas de Caputo. Además, la situación alimenta la desconfianza de inversores que temen una posible reelección de Milei, pese a sus propias proyecciones. Esta controversia pone en jaque la narrativa libertaria que Caputo ha promovido.
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