Heimaey enfrenta erupción volcánica y la frena con agua helada
Fotos: WikipediaEl 23 de enero de 1973, 5,000 habitantes de la isla islandesa de Heimaey despertaron ante una grieta volcánica que emergió a medio kilómetro del pueblo de Vestmannaeyjar, dando origen al volcán Eldfell. La lava basaltica alcanzó cientos de metros de altura, cubriendo techos con ceniza y rocas del tamaño de pelotas de golf.
En cuestión de horas, una flota improvisada de barcos pesqueros evacuó a casi toda la población hacia la península, salvando vidas pero dejando al pueblo amenazado por la posible obstrucción del puerto, clave para la industria pesquera que representa una gran parte de las exportaciones islandesas. Ante la urgencia, el físico islandés Thorbjörn Sigurgeirsson propuso una solución radical: enfriar la lava con agua. Aunque la idea parecía descabellada, el carácter viscoso de la lava basaltica ofrecía una oportunidad para intentar detener su avance.
La medida tomó forma rápidamente, y el enfriamiento de la corriente de lava se convirtió en un experimento sin precedentes que, según los registros, logró limitar el daño al puerto y preservar la economía local. El éxito de la intervención mostró cómo la creatividad científica puede responder a desastres naturales críticos.
¿Es real esta noticia?
Análisis de fuentes, coherencia factual y contexto en tiempo real.



