Tocar la tapa de una lata no evita que explote
Fotos: WikipediaEl mito de que golpear la tapa de una lata de refresco impide que estalle al sacudirla sigue circulando, pero la ciencia explica por qué no funciona. Cuando se inyecta dióxido de carbono bajo alta presión y frío, el líquido queda supersaturado, una condición inestable que favorece la formación de burbujas.
«[Las burbujas] se forman como resultado de lo que se llama supersaturación de dióxido de carbono,» explicó Roberto Zenit, profesor de ingeniería en la Universidad Brown, a Live Science. La acción mecánica, ya sea golpear o agitar, genera ondas de presión que rebotan en las paredes del recipiente y crean zonas de baja presión donde aparecen microburbujas, según Javier Rodríguez Rodríguez, profesor asociado de mecánica de fluidos en la Universidad Carlos III de Madrid. Estas microburbujas actúan como núcleos que facilitan la explosión de espuma al abrir la lata.
En consecuencia, golpear la tapa no elimina el riesgo; solo altera ligeramente la distribución de presión interna. La mejor forma de evitar una erupción es dejar reposar la lata varios minutos después de agitarla para que las burbujas se disuelvan gradualmente y la presión se estabilice.
¿Es real esta noticia?
Análisis de fuentes, coherencia factual y contexto en tiempo real.



