Falta de sueño reduce adaptación a amenazas y aumenta ansiedad
Fotos: WikipediaLa privación de sueño durante una noche impide que las personas se adapten a entornos potencialmente amenazantes, lo que podría explicar la relación entre la falta de descanso y la aparición de ansiedad.
En un estudio, los participantes que durmieron menos de ocho horas mostraron una menor capacidad para ajustar su comportamiento frente a situaciones percibidas como peligrosas, según los investigadores. «El cerebro parece perder flexibilidad para evaluar riesgos cuando no ha descansado lo suficiente», señaló el equipo que dirigió la investigación. Los resultados sugieren que la falta de sueño afecta circuitos cerebrales clave en la gestión del estrés.
Este hallazgo implica que mejorar la calidad del sueño podría ser una estrategia preventiva contra trastornos de ansiedad, reforzando la necesidad de políticas de salud que promuevan hábitos de descanso adecuados. La evidencia apunta a que dormir bien es esencial para mantener la resiliencia emocional.
¿Es real esta noticia?
Análisis de fuentes, coherencia factual y contexto en tiempo real.



